¿Alguna vez has sentido que el tiempo se detiene a tu alrededor?…

Ves las expresiones en los rostro de la gente y literal te metes en sus cabezas a tratar de comprender sus pensamientos y dices “el debe estar loco” , “ella esta triste” ó”ella realmente disfruta lo que hace”, de un momento a otro después de tanto analizar te preguntas ¿”Y que hago yo aquí”?

¿Te ha pasado? Pues te cuento que a mi sí, sobre todo en los últimos años, tenia muchos momentos de esos en mi trabajo, estaba pasando por situaciones difíciles (salud, financieras y sentimentales), lo único que quería eran vacaciones, no quería estar alli y es donde empecé a meditar sobre mi vida y que había estado haciendo con ella.

Me confortaba fantasear en todas esas cosas que de niña siempre quise. Creo que la mayoría de nosotros crecimos con sueños y anhelos que hubiésemos querido concretar al crecer, quizás muchos sí lo lograron y otros (como yo) tomamos caminos muy distinto a eso que siempre estuvo en nuestras mentes.

Cuando estaba pequeña soñaba en ser una cantante profesional, me la pasaba cantando por todas partes. Después quería ser bailarina de ballet, me imaginaba dando vueltas con mi tutu en una gran presentación. Al cursar la secundaria, quería ser una coreógrafa profesional; según yo, hacia las mejores coreografías y bailaba en los conciertos de los BackStreet Boys, todo esto en la cocina de mi casa.

Luego quería ser dibujante y escritora, ahorraba para comprar las famosas plumas de colores, la revista Tú y Bravo; agarraba algún cuaderno que me sobrara y escribía canciones, poemas o sobre algún artista favorito, lo decoraba y quedaba como mi propia revista. Después quería tocar la guitarra, ser fotógrafa, trabajar en la televisión , ser astrónoma y la lista sigue… me la pase por mucho tiempo emocionada con esto y aquello pero nunca concrete nada.

Hasta el año 2012 donde decidí tener mi propia empresa. MayGail Diseños una pequeña imprenta (desde mi casa) que se enfocaba a la papelería personalizada donde utilizaría esos dones y talentos artísticos que Dios me había regalado. Algo totalmente distinto a lo que había elegido como carrera (Redes Informáticas). Así que trabajaba como profesional de la Informática y en mis tiempos. libres tenia mi pequeño negocio en casa. La verdad lo que hacia me gustaba, pero ya no me apasionaba.

Después de tener esos lapsos con efecto especiales de la película “Matrix” sumados a las situaciones que estaba pasando, comprendí que no quería vivir toda mi vida así, sino que iba a invertir mi tiempo, esfuerzo y dinero en lo que realmente me apasionaba.

No te miento, muchas veces me frustraba el famoso ¿”y si hubiera”?. “Y si hubiera” ahorrado y comprado esa cámara que quería para empezar como fotógrafa, ¿qué fuera de mi?. “Y si hubiera” buscado la manera de ganarme una beca para estudiar astronomía como siempre quise, ¡Quizás estuviera en la NASA!. “Y si hubiera” invertido más empeño y dedicación a mi pequeño negocio, quizás hoy fuera algo más grande.

Por momentos me detuvo el no tener suficiente dinero para invertir (o pensar que eso era el detonante para tener éxito en algo), el tiempo (estaba en varias cosas y a la vez en nada). Aunque te confieso que mi primer obstáculo para dar ese gran paso fue “el que dirán”. Si, lo sé parece tonto, pero aveces esto nos detiene y mucho.

Ahora entiendo que al final del día, muchas de esas cosas no cuentan… Cuenta que tu le metas empeño a todo lo que hagas y que trates de hacerlo como para Dios, (en El siempre hay recompensa). Cuenta que lo que hagas, te haga sentir vivo, lo disfrutes y te haga feliz, no “el que dirán” de los demás.

Hoy puedo decir que me siento muy motivada y decidida a hacer esas cosas que siempre quise, desde escribir un libro o un blog, explorar por completo mi país, convertirme en una fotógrafa profesional, hasta retomar mi pequeño negocio. Honestamente no se si tenga éxito y pueda vivir de todo eso que me gusta, pero si te digo algo, no me quedare con el ” y si hubiera” jajaja, esta vez no, prefiero morir en el intento.

Si te pasa igual, no sufras del síndrome del soñador donde quieres algo pero no haces nada para conseguirlo. Aprovecha las oportunidades que se presenten para hacer eso que tanto anhelas (siempre y cuando no te metas en líos o hagas algo indecente para conseguirlo). Ya no pases por esos lapsos una y otra vez, capacítate, da tu mayor esfuerzo y conquista.

Si comenzaste con el pie izquierdo y muchos tropiezos, ¡no importa! aún estas a tiempo, la vida es una sola y hay que vivirla al máximo.

¡Bendiciones !

May 😉

 

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